domingo, 27 de noviembre de 2016

Presentación de la Novela 2x2 no siempre es 4 por Denis Fortum


Entre las tantas complacencias que nos legaron los griegos, al amparo del saber y de ese hedonismo que ejercían con tanto refinamiento, está la literatura en su forma expresamente impúdica. Los primeros escritos sobre erotismo se remontan a esa Grecia lúcida y sensual, donde dioses y mortales se deleitaban con los placeres de la existencia terrenal y etérea, a nivel de cuerpo y mente, con vigor e ilustración. Está Aristófanes, por ejemplo, el más conocido autor, con su obra Lisístrata, junto a Sótades -suerte de padre de la literatura sotádica, como igual se nombra a la literatura erótica-, con sus poemas apocalípticos, satíricos, por los que, incluso, hubo de ir a la prisión al criticar el incesto de Ptolomeo con su hermana Arsínoe; y Luciano, a quien se le atribuye la hechura del libro pornográfico más antiguo: Los diálogos de las cortesanas.

Amén de franjas sombrías en su andar, increíblemente refrendadas con obstinación en la modernidad, el hombre desde que reconociera su mayoría de edad intelectual, ha sentido esa necesidad casi convulsa de expresarse a través del arte y la literatura. Esta última, en cualquiera de sus formas, ha servido para consentir esa pretensión. Cuentos, novelas, crónicas, teatro, manuales, poemas y memorias sobradamente excitantes, cantan y relatan los más innumerables temas que, como humanos, nos perturban, presuponen trascendencia, y el erotismo, sin reducirlo a privanzas, ha estado presente; incluso, la pornografía si se fragua como una descripción lacónica de los placeres carnales y sin alcanzar la obscenidad, que la distingue, cuando desprecia el acto producto del tizne que carga consigo el lenguaje escatológico, lo que empaña el recorrido idéntico que comparten con el erotismo, al resultar menos revalorizada.

Pero muy poco ha cambiado desde los griegos antiguos hasta hoy. Y todo vale al amparo de Eros y Príapo. Y ese todo va asociado a la cultura en general, y unas veces es bodrio, y otras se proyecta con viso de obra maestra, en la literatura romana, vale citar El arte de amar, de Ovidio; El Satiricón, de Petronio. En la India, El Kama Sutra, el más célebre manual sobre prácticas sexuales. En el Renacimiento, El Decamerón, de Boccaccio; Facecias, de Bracciolini; un poco más adelante, Aline y Valcour, del no menos reputado maestro en estas lides de carnes, jadeo, sudor, emociones enérgicas, el Marqués de Sade. Sin desmerecer otros clásicos del género, y olvidar otras nada que ver con esta singularidad literaria, en los que en sus páginas se encuentras pasajes de intensa lubricidad. 

Denis Fortun y el autor, Carlos A. Dueñas

Sin embargo, el mundo ha sido lo bastante melindroso con la literatura erótica. Desde sus inicios, lo mismo ha sufrido un estigma que la reduce a lo prohibitivo, lo pecaminoso, y ha recibido de la sociedad un aparente rechazo; y digo aparente porque igual el descredito es fingido. El hombre no está únicamente ávido por decir, sino por examinarse y disfrutar de todo lo que proporcione placer. Y no hay margen a dudas, el sexo es de las delectaciones más urgentes y demandadas. Por solo mencionar un ejemplo, la novela Fifty Shades of Grey, de la británica E.L. James (y luego, acusan a los ingleses de flemáticos e imperturbables), ha vendido más de 31 millones de copias en todo el mundo, y la historia de Ana Steele y Christian Grey ha sido llevada al cine, a pesar de que la crítica especializada considere a la susodicha novela como ficción menor y a sus lectores no muy exigentes, que digamos, sobre todo el lector femenino, que aparentemente debería rechazar la historia con indignación al mostrarse a la mujer como un objeto manso, manipulable. Por cierto, un dato al margen, sugestivo, sobre escritores ingleses, las ventas de Fifty Shades of Greysuperan a la saga de Harry Potter, lo que evidencia mi comentario anterior: el sexo atrae más que la fantasía, aun cuando en esta, una vara mágica sea un arma recurrente.

Por supuesto, esa dualidad de tramoya que marca a la literatura erótica, en la actualidad no ha desparecido. Aún quedan legiones de puritanos que la condenan, a pesar de que hoy día el rechazo debería centrarse en la forma y no el contenido; que una historia por muy buena que sea, no merece ser mal contada, aun cuando involucre un tema tan "fascinante". Y es justamente aquí donde se impone comentar la novela que nos reúne esta noche.

El autor Carlos A. Dueñas
2x2 nosiempre es 4 (CAAW Ediciones, 2016), de Carlos Alberto Dueñas, narra una historia, en apariencia, como muchas otras de amor y sexo. Su autor lo hace con una prosa sosegada, decente, que insinúa, y que al instante de leerla bien puede excitarlo, sin caer, por eso, la palabra en el punto escatológico que me refería al inicio de esta presentación, y que se explora en la pornografía más descarnada. Sin embargo, la historia de Nicole, una exitosa y sensual editora, no se somete exclusivamente a provocarnos fantasías instintivas, hay más, pues hay conflicto. Ella es una mujer que carga un fardo pesado: ha de lidiar, hasta el día en que por primera vez camina desnuda por la orilla de una playa -minuto en que su vida cambia diametralmente, de modo dramático-, con un matrimonio disfuncional. Ella, una mujer sumamente hermosa, vive atrapada por la rutina, esa madeja que estamos al tanto de su naturaleza y sus causas cuando ya quedamos enganchados, y que finiquita sembrando la insatisfacción más espantosa con raíces fuertes, insondables.

Y es que su relación está signada por el fracaso, con esperanzas muy cortas y la larga certeza de que nada, por mucho esfuerzo que se imagine de ambas partes, va a funcionar como debe. A esto se suma una infidelidad de su esposo que la ha marcado, que aparentemente perdona, pues así lo espera de ella esa familia patriarcal a la que pertenece, porque ellos siempre serán sus dueños -padre, hermanos, marido-. Nicole vive en una sociedad donde priman los valores machitas, que ha de obedecer sin chistar, y que la juzgaría severamente si se apartara de su hombre, si se revela en contra de esa sumisión que se ha institucionalizado, poco más o menos para la mujer desde tiempos inmemoriales. Pero Nicole es una mujer con ambiciones, diferentes de la media comedida y, sobre todo, con unos "raros" deseos, a los que teme en un inicio. Su "zona oscura", donde se amanceban sus demonios, le hace padecer sentimientos de una culpabilidad terrible, sin embargo, después los disfruta y de qué manera, a tal punto, que la estremece, mostrando una mujer que construye complicidades con una inflexión desconocida, que diversifica sus preferencias. Y claro, la protagonista de esta historia, que la marca indistintamente el prejuicio y mucho más el recelo de mostrar concierto con la otra hembra irreverente, desinhibida, libidinosa, que habita dentro de ella, que no conoce todavía con absoluta claridad, y que no quiere aceptar, que se esfuerza por esconder a su marido, a ella misma, finalmente cede y se implica en esa duplicidad que la aprehende, la seduce, como lo mismo le atrae otra mujer que, nada más pensarla, la empapa.

2x2… es la quimera del retozo figuradamente seductivo en su génesis. Sin embargo, a medida que nos adentramos en el paginado, surgen posibilidades insospechadas que rompen con fuertes tabúes, que presuponen intercambios, y cambios. Que genera un juego peligroso si se traspasan los límites que inducen, primero al rechazo, y prontamente, a la adicción más envilecida que ostenta esa realidad de miserias que comparecen paralelamente con esos demonios, y que destruyen de no saber domesticarlos, reconocerles. Es un resbaladizo juego donde consta una pauta que no debe ignorarse su estricta observancia: si se trata de "cumplir las reglas" que establecen el sentido que propone solo la satisfacción del sexo, la lujuria más desenfrenada, es delicado, muy peligroso, implicar el afecto. Enamorarse, rematar amando a quien no se debe amar, es absolutamente impensable. 

Carlos Alberto recrea una ficción que les recomiendo, con un final insospechado, escrita para lectores irreconciliables con un comportamiento mojigato y moralista. Es decir, presento una novela hecha para todos los que estamos aquí hoy, gente desprejuiciada, que asumo open mind, y que insisto, deben leer tan pronto como esta misma noche.

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martes, 25 de octubre de 2016

2 x 2 no siempre es 4

Ya está a la venta mi primera novela impresa. Búsquenla en este enlace. Si la compran van a sentir la satisfación de leer algo que les va a gustar y además me ayudan a darme a conocer. Está a la venta en Amazón en este enlace: https://goo.gl/Uzz3Da


sábado, 1 de octubre de 2016

2 x 2 no siempre es 4

MUY PRONTO EN AMAZON

Nicole, una rica y joven editora, lleva mucho tiempo intentando salvar su matrimonio, después de una infidelidad de su esposo, Federico. En un último intento por dar un giro a su vida atrapada en la rutina, la desilusión y el machismo, primero de su familia patriarcal y luego, de su marido, Nicole y Federico compran una lujosa casa en una isla privada, donde descubren que sus vecinos, un matrimonio, son unos famosos y apuestos actores. Los cuatro quedan hechizados por la belleza de los demás, y Melissa, la bella vecina que es adicta al sexo, propone un intercambio de parejas para darle sabor a su estancia en la isla y a sus vidas íntimas. Pero… los juegos sexuales pueden ser muy peligrosos y dañar a sus protagonistas, porque todos saben dónde empiezan y pocos se imaginan o sospechan cómo pueden terminar, es la lección que TRATO DE MOSTRAR en esta, mi primera novela erótica, cargada de misterio, sensualidad y sexo, donde los protagonistas juegan sin temor a quemarse en la pasión de la carne.


Actualmente, CAAW Ediciones se encuentra editando tres nuevos títulos, que serán publicados en octubre y estarán listos para la Feria Internacional del Libro de Miami 2016 (Miami Book Fair 2016) donde CAAW Ediciones estará presente con los títulos de sus catálogos Erótika y Yulunkela en el área de ventas, junto a los autores que conversarán con el público asistente y firmarán ejemplares.
Entre los próximos títulos de CAAW Ediciones, está 2 x 2 no siempre es 4, la primera novela erótica de Carlos Alberto., escritor cubano residente en México, que presentará su libro a finales de octubre en Miami; y la novela autobiográfica Cuarto de Pájaro, de la escritora cubana Idania Bacallao Iturria. Ambos títulos estarán a la venta en Amazon (formato impreso) y Bajalibros (formato digital) antes de noviembre.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Mundos Paralelos XVI.



-¿Y quién es usted para criticar nuestra decisión de salirnos de la comunidad Europea?

-¿Quién soy? Me sorprende tu desconocimiento de la historia Lord Freddy. Sin dudas, el ser talentoso en unas cosas no quita ser pendejo en otras. Pero no soy quien para darte lecciones de historia. Mientras que la yerba acabó con tus neuronas, yo las usé para otros fines. Creo haber ideado más de treinta remedios caseros para curar distintas afecciones, desde heridas hasta reforzar el sistema inmunológico y sanar problemas digestivos.

- Ahí tal vez me ganas, yo hubiera querido un buen remedio para mi enfermedad, pero ni los más destacados médicos de aquel entonces sabían cómo. No supe de medicina, ni mucho de historia, pero fui capaz de llenar estadios y hacer que multitudes cantaran mis canciones.

-Yo supe de música, aunque muchos no me recuerden por eso. Sabía leer música y no solo fui capaz de componer, sino que también canté y toqué diversos instrumentos.

Pablo que escuchaba muy animadamente la discusión soltó una carcajada y exclamó:

-Perdóneme, pero entre lo mucho que sé de usted, lo que más destaca, es que fuiste tremendo cogelón.

-Lord Pablo, no haga mucho caso de todo lo que se dice.  La gente es muy envidiosa. – Hizo una pausa y suspiró profundamente y dando galas de su gran altanería respondió – Bueno, el hecho que me haya casado seis veces, no quiere decir que fuese ese mi único talento.

-No lo creo. No por ser muy bueno en la cama creo que se haya casado tanto… Por ahí se rumoran muchos chismes de alcoba. Creo que dos de sus mujeres lo hicieron más cornudo que un arce.

-¿Cómo se atreve a insultarme así?

-Porque soy Pablo… y no fui tan elegante como usted, ni tuve un guardarropa tan espléndido como el suyo, ni causaba tanta admiración como usted, porque aunque fui más rico, el ser narco nos resta elegancia. Yo no tuve tantos trajes ni me vestía a la usanza de otros países: sé que a usted se le vio con trajes de húngaro, turco, ruso, alemán y prusiano. Sé también que siempre llevaba sus ropas perfumadas con lavanda y agua de azahar, o esa verraca fragancia que usted mismo creó. Sé que usted atesoró más joyas que cualquier otro en su época y que muchas de ellas fueron diseñadas por usted. Sé que tenía canarios, ruiseñores y hurones, aunque sus mascotas preferidas eran los perros. Sé que tuvo Caballos de pura raza… Pero nada se compara conmigo pelao, yo tuve un zoológico y además le aseguro que usted nunca vio tantos dólares juntitos como yo los conté con mis propias manos pelao.  Yo le puedo asegurar, como ya he dicho en muchas ocasiones, que después del Papa, yo fui el hombre más importante del planeta.

-¿Más importante después del Papa? – Ahí soltó una burlona carcajada.- Estás jodido mi lord Pablo… yo fui más importante que el Papa. Yo me lo pasé por el arco del triunfo, me defequé en sus leyes y no solo me atrevía a desobedecerlo, sino también me autoproclamé jefe supremo de la iglesia en Inglaterra. ¿Entonces qué? ¿Fui o no fui más importante que el Papa?

Pablo, como si se sintiese vencido en lo más profundo de su ego sugirió:

- Su majestad, ¿qué le parece si mejor no discutimos más y recemos porque Inglaterra no se salga de la comunidad europea?

-Mejor cantemos.- Gritó Freddy.

Y fue entonces que Enrique VIII, Pablo Escobar y Freddy Mercury, engalanaron el cielo, olvidándose de tantos egos, aunque de esto último no estoy tan seguro, y empezaron a cantar a coro…


We are the champions, my friends
And we'll keep on fighting 'til the end
We are the champions
We are the champions
No time for losers

'Cause we are the champions of the world

domingo, 24 de abril de 2016

Vasili Grossman: Vida y Destino.

Demasiado optimista al respecto de la evolución del régimen comunista, el intento de Grossman de publicar Vida y destino en 1962 se salda con la requisa inmediata por parte del KGB de las copias de la obra e incluso de las cintas de máquina de escribir utilizadas, con la expulsión del escritor del medio literario oficial, con la obligación de firmar una declaración conforme a la cual se abriría una causa contra él en el caso de que contara a alguien lo sucedido, y con penurias económicas para él. Grossman escribe entonces una carta a Nikita Jruschov en la que reclama con ardor la libertad para su libro apelando al espíritu aperturista del nuevo gobierno:
Quisiera comunicarle mis pensamientos con toda honestidad. Antes de nada debo decir lo siguiente: no he llegado a la conclusión de que mi libro contenga falsedades. En él escribí lo que consideraba, y sigo considerando, que es la verdad. Escribí sólo el resultado de mis reflexiones, de mis sentimientos, de mis sufrimientos. Mi libro no es político. En la medida de mis capacidades, escribí sobre la gente corriente y sobre sus penas, sus alegrías, sus errores; hablé de la muerte, de mi amor y mi compasión por los seres humanos. [...] Ese libro es tan querido para mí como lo son los hijos honestos para un padre. Privarme de mi libro es como privar a un padre de su hijo. [...] ¿Por qué este libro, que no contiene mentiras ni calumnias, sino sólo verdad, dolor, amor a los seres humanos, me ha sido arrancado por medio de la violencia administrativa, por qué lo han secuestrado como si se tratara de un criminal, de un asesino? [...] ¿Cómo es posible que en nuestros tiempos se registre la casa de un escritor y se le confisque el manuscrito de su libro, tal vez lleno de imperfecciones, pero escrito con la sangre de su corazón, en nombre de la verdad y del amor a los seres humanos, y que le amenacen con meterle en la cárcel si se atreve a hablar de su desgracia? [...] Le ruego que le devuelva la libertad a mi libro. [...] Mi situación actual, mi libertad física no tiene sentido, no es más que una falacia, puesto que el libro al que he consagrado mi vida está prisionero. [...] Le pido libertad para mi libro. Con mi profundo respeto, Vasili Grossman.
En respuesta a esta carta, Grossman fue invitado a mantener una entrevista con Mijaíl Súslov, miembro del Politburó encargado de las cuestiones ideológicas. Grossman transcribió, después del encuentro, el discurso que le había dirigido Súslov:
En su carta solicita que se publique su novela, Vida y destino. Eso es imposible. Usted dice que su libro está escrito con sinceridad, pero la sinceridad no es el único requisito para la creación de una obra literaria en nuestros días. Su novela es hostil al pueblo soviético; su publicación perjudicaría no sólo a nuestro pueblo y al Estado soviético, sino a todos los que luchan por el comunismo fuera de la Unión Soviética. La novela beneficiaría a nuestros enemigos. Estamos restableciendo las normas de la democracia fijadas por Lenin. Pero esas normas no son las de la burguesía. Considera usted que en su caso hemos violado el principio de libertad. Si es así, entiende la libertad en el sentido burgués. Pero nosotros tenemos otra noción de libertad. No entendemos la libertad del mismo modo que los capitalistas, como el derecho a hacer todo lo que a uno le venga en gana sin tener en cuenta los intereses de la sociedad. Esa libertad sólo es necesaria para los imperialistas y los millonarios. Nuestros escritores soviéticos deben producir sólo lo que el pueblo necesita, lo que es útil a la sociedad. Todos los que han leído su libro coinciden en su valoración: lo consideran políticamente nocivo para nosotros. ¿Por qué deberíamos añadir su libro a las bombas atómicas que nuestros adversarios preparan contra nosotros? En su libro aparecen comparaciones directas entre nosotros y el fascismo hitleriano. Ofrece una descripción falsa e incorrecta de nuestra gente, los comunistas. ¿Cómo habríamos podido ganar la guerra con una gente como la que usted describe? En su libro habla favorablemente de la religión, de Dios, del catolicismo. En su libro defiende a Trotski. Está repleto de dudas acerca de la legitimidad de nuestro sistema soviético. Usted sabe cuánto daño nos hizo el libro de Pasternak. Todos los que han leído el suyo coinciden en observar que el daño que causaría Vida y destino sería infinitamente mayor que El doctor Zhivago. Tengo en mucha estima sus libros Stepán Kolguchin, El pueblo es inmortal y Por una causa justa. Lo invito a volver a las posiciones que mantenía cuando escribió esos libros.
Los esfuerzos de Grossman fueron vanos. Logró terminar, sin embargo, en 1963 La paz sea con vosotros, un relato de un viaje a Armenia realizado dos años antes.
En septiembre de 1964, Grossman falleció en Moscú de un cáncer de estómago.

La aventura de Vida y destino

Vida y destino fue publicada en 1980 en Suiza gracias al trabajo de una pequeña red de disidentes soviéticos: el físico Andréi Sajárov fotografió secretamente las hojas de un borrador preservado por Semión Lipkin, y el escritor Vladímir Voinóvich consiguió pasar de contrabando los microfilms al extranjero. Dos investigadores, profesores y escritores disidentes, Efim Etkind y Shimon Markish, copiaron el texto a partir de los microfilms, con algunos errores debidos a la mala calidad de éstos. El libro fue finalmente publicado en la Unión Soviética en 1988 de resultas de la implementación de la política de Glásnost iniciada por Mijaíl Gorbachov. Un año más tarde, en 1989, el texto volvió a ser publicado al ser encontrados nuevos manuscritos originales. Todo fluye fue también publicado en la Unión Soviética en 1989.

En España, Vida y destino fue publicado por primera vez en 1985, en una traducción espuria tomada del francés. En 2007 fue publicada, finalmente, una traducción vertida directamente del original ruso por la intérprete Marta Rebón.

jueves, 16 de julio de 2015

CRÓNICAS SALVAJES I.

DE MI OTRO BLOG "A LO CUBANO" CRÓNICAS SALVAJES.

I

Cuarenta y dos años después, abrigado en un exilio prolongado, Bartolo recordó cuando por primera vez sus padres lo acompañaron a tomar el autobús que lo llevaría a su nueva escuela. Mijalito, un triste caserío de no más de 10 bohíos pintados naturalmente con el rojo de la tierra...   VER MÁS.  

domingo, 12 de julio de 2015

La última cena.


El día que Anastasia se enteró de la afección cardíaca que le habían detectado a Sebastián, fue la señal que por mucho tiempo esperaba para construir su plan y la coartada perfecta para deshacerse de su despreciable marido y quedarse con todo lo que por derecho le tocaba de su vasta fortuna.
Visitó al doctor que lo atendía fingiendo una extrema preocupación por ayudar a su marido.  Y fue ese día que comprendió la gravedad de la afección. Una paz interna la llenó de una gran satisfacción.
Una semana después, y justo el día de su aniversario 15 de casados, Anastasia preparó una cena romántica para el festejo. Se vistió lo más elegante y sensual y le pidió a Sebastián que también lo hiciera.
—Hoy es un día muy especial. —le dijo.
Ya sentados en la mesa, destapó el mejor vino que guardaban para situaciones especiales y sirvió la deliciosa cena. Propuso un brindis y Sebastián soltó el mismo discurso que siempre le soltaba en este tipo de eventos.
—Gracias mi amor, han sido unos años maravillosos a tu lado y si por momentos te he demostrado lo contrario, te pido una sincera disculpa. No soy un hombre de detalles, pero puedo asegurarte que siempre te he amado y estoy muy contento de ser tu esposo. —Sonaron las copas y ambas dijeron al unísono… — ¡Salud!
Cuando terminaron de comerse el salmón que Anastasia había preparado con tanto esmero, volvieron a brindar.
—Ahora es tu turno. —Le dijo Sebastián a su esposa. —¿Qué han representado para ti estos 15 años de matrimonio?
—La verdad, siento una extensa mezcla de sentimientos encontrados. —Empezó Anastasia. — Han sido los años más desgraciados de mi vida. —Sebastián no esperaba esta respuesta. Jamás su esposa había tenido el valor ni de tan siquiera contradecirlo, por lo que su rostro empezó a cambiar a un rojo más intenso. — Sí, algún día tenía que llenarme de valor, y hoy es el día, mi amor. Siempre has creído que con dinero lo resuelves todo y no es que no me interese el dinero, pero también necesito otras cosas. Necesito a un marido que me demuestre que yo valgo y sirvo para algo, más que para un acostón cuando se te pegue la gana. Necesito no sentirme humillada cada vez que me  maltratas mental y físicamente. Necesitaba hijos, los cuales nunca me diste.  Necesitaba que me dieras lo mínimo para poderte amar, y nunca lo lograste.
—Cállate. — gritó Sebastián.
—Sí, me voy a callar cuando termine. Cuando empieces a echar espuma por la boca, porque ese salmón que te comiste, está envenenado. Dentro de 10 minutos empezará a hacerte efecto y por fin, podré quitarme este yugo al que me has sometido durante todo este tiempo.
Sebastián empezó a sudar y ahora su color cambió drásticamente a un color pálido. Trató de zafarse el nudo de la corbata, pero sus fuerzas no se lo permitían. Poco a poco, su vida se fue apagando hasta que soltó el último aliento. Anastasia sonrió y de inmediato se acordó de las palabras que le había dicho el doctor. —Su marido necesita de mucho cuidado Sra. Anastasia. No puede hacer ningún esfuerzo y sobre todo tiene que estar alejado de todo aquello que le provoque un sobresalto. El más mínimo susto y su marido puede quedar en el acto.
Se levantó de su silla, tomó el teléfono y llamó a emergencias convencida de que acababa de cometer un crimen casi perfecto.  

sábado, 4 de julio de 2015

Sin Límites.

Foto tomada de Internet.

Llovía a cántaro como todas las tardes de julio y aun así, él llegaba al largo malecón. Ahí se refugiaba en su propio ego. Suficiente lluvia para limpiar sus errores, para desinfectar sus verdades y fingir que todo estaba bien, aunque estuviera empapado. La brisa removía el umbral de su osadía y en medio de ese barranco silencioso, en el que cotidianamente vivía, él esperaba paciente, porque a esa hora bajaban al puerto los marineros de turno.
Uno o dos tanqueros filipinos daban carne de cañón para sus ambiciones frecuentes. Un negocio más redondo que su endemoniado cinismo. Un arte entre la más antigua de las artes. Mujeres, cuartos, bebida y un grupo de bugarrones que en meses en el mar no veían más que carne masculina curtida por un sol saturado de sal y soledades que al llegar al puerto bajaban sedientos de una carne tierna femenina, del sabor a una hembra, del olor de una ninfa, y de todo  aquello que pagando barato, saciara su grotesca libido, su burda pasión y sus mínimos encantos. Muchos, gordos, horribles, apestosos, pero con los bolsillo llenos de dólares que se burlaban de esa débil línea que separa a una hora de sexo con el contagio de una terrible enfermedad.
Y como siempre ahí estaba él para pescar al escampar. Bajaban en pequeños grupos de 2 o 3 y de inmediato iba al acecho con su imperfecto inglés de prostituto, organizando el pan de cada noche.
Cervezas de lata, papas a la francesa, y unos cuantos pollos fritos eran el preámbulo al episodio marcado para muchas como la hora del terror. Terror sin antifaz, pero siempre con una caja de condones aunque fueran de aquellos malitos “Made in Cuba” y distribuidos a goteo en las farmacias del vecindario.
Los cuartos listos. Cada noche, la señora de la casa se iba a dormir con la vecina, el hermano de su esposa, para casa de su novia, y el suegro para casa de la amante aunque le decía a su mujer que trabajaba como velador en una fábrica de bloques. La cosa era que las tres recámaras quedaran listas para recibir a los turistas de los cuales uno dormiría con su amada esposa, que según él, lo único que sabía hacer bien era coger.
Así era él. Un tipo sin escrúpulos, que vendía a 2 o 3 chicas ― incluyendo a la suya ―por 40 dólares la noche. Un tipo que pudo usar a su familia política como marioneta a sus antojos. Su suegra, su suegro y su cuñado recibían 5 dólares cada uno por desaparecerse al llegar los marineros. Las chicas, recibían 30 cada una y él se buscaba 5 por cada extranjero por quedarse sentado en la sala tomándose unas cuantas cervezas y esperando que llegara la hora de regresar a los bugarrones filipinos a su bendito tanquero e invitarlos a que repitieran varias noches su aventura sexual mientras durara su estancia en el puerto.
Así quedó ella. Mal usada y dolida en una juventud que se escapaba sin medida. Sus tiernos 23 añitos se mezclaron con la rabia, con los golpes de la vida, y con el tétrico sarcoma que anunciaba que un síndrome adquirido invadía su sistema inmunológico. Aunque según él la obligaba a usar condones Made in Cuba.
Su muerte llegó sin remedio. Sus dólares quedaron en los bares y en las arcas de tiendas que se encargan de exprimir sin valor de cambio la moneda. Él sufre hoy su perdida en silencio, esperando que llegue el día del rencuentro, aunque diga que ella se enfermó, no por su culpa, sino porque ella había escogido ese camino. La verdad es más dura. Todas las noches repete la misma frase: Me enamoré de una mujer de esas que duele imaginarlas.

jueves, 25 de junio de 2015

Conversaciones Conmigo Mismo #1.


Fragmento de la letra "Si el Norte fuera el Sur"

Si el norte fuera el sur serían los sioux los marginados 
ser moreno y chaparrito sería el look más cotizado 
marcos sería el rambo mexicano 
y Cindy Crawford la menchú de mis paisanos 
Reagan sería Somoza 
Fidel sería un atleta corriendo bolsas por wall street 
y el Ché haría hamburguesas al estilo double meat 
los yankees de mojados a tijuana 
y las balsas de Miami a la Habana, 

si el norte fuera el sur. 
Seríamos igual o tal vez un poco peor 
con las Malvinas por Groenlandia 
y en Guatemala un Disneylandia 
y un Simón Bolivar rompiéndo su secreto 
ahí les va el 187, fuera a los yankees por decreto. 


Me Caga...  



domingo, 14 de junio de 2015

Conexión.


Ezequiel solía llegar al mismo bar todos los días. Siempre se preguntaba por qué lo hacía, pero algo más poderoso que su mente lo llevaba irremediablemente a sentarse en  la misma mesa y a la misma hora. El mesero parecía que lo esperaba y ya le tenía listo lo que siempre pedía; Un vaso de agua mineral. Lo tomaba completo, contemplaba el paisaje que desde su posición se mostraba ante sus ojos y sacaba la novela que abría en la última página que había leído el día anterior. Hacía un pequeño esfuerzo mental para recrear lo ya leído y después de levantar la vista, y echar una mirada a su alrededor, retomaba la lectura y se sumergía  con un placer casi perverso en cada línea, que de inmediato se olvidaba por completo del lugar adonde todos los días iba a leer.  
Leía treinta páginas, cerraba la novela, llamaba al mesero, pagaba la cuenta y se marchaba.
Desde su posición, ella todos los días lo observaba. Disfrutaba como él disfrutaba palabra a palabra, atraído por la sórdida complejidad de los protagonistas, dejándose llevar por las imágenes que como en el cine, en su mente adquirían movimiento y color.
Un día, justo cuando iba a empezar a leer el último capítulo, ella decidió salir de su escondite y se sentó a su lado.
¿Ya sabes quién es el asesino? —Le preguntó. Él casi sin respiro y con dos líneas de sudor marcadas en su frente, tartamudeó…
—Un parlamento anhelante corre por estas páginas como un torrente de víboras, y puedo sentir que sé quién es desde el primer párrafo que leí. Hasta esos besos que turbaban la piel de su amante como queriendo paralizarlo y disuadirlo.  Nada ha sido olvidado: ni las coartadas, ni los azares, y ni tan siquiera los pequeños,  pero posibles errores que Laura pudiera cometer. ¿Y sabes que es lo peor? — Ella lo miró fijamente a los ojos mientras se limpiaba con una servilleta unas manchas de sangre que aún tenía entre sus dedos.
— ¿Qué es lo peor? — preguntó.
—Que a pesar de lo mala que puede ser, el escritor ha logrado que me enamore de ella.
—Yo también me di cuenta. Por eso estoy aquí.
Laura y Ezequiel se pusieron de pie y abandonaron el bar. Ese día Ezequiel no leyó ninguna página, no tomó agua y hasta fingió dejar olvidado el libro sobre la mesa. Así por lo menos el mesero podría saber como había ocurrido su muerte.