domingo, 27 de noviembre de 2016

Presentación de la Novela 2x2 no siempre es 4 por Denis Fortum


Entre las tantas complacencias que nos legaron los griegos, al amparo del saber y de ese hedonismo que ejercían con tanto refinamiento, está la literatura en su forma expresamente impúdica. Los primeros escritos sobre erotismo se remontan a esa Grecia lúcida y sensual, donde dioses y mortales se deleitaban con los placeres de la existencia terrenal y etérea, a nivel de cuerpo y mente, con vigor e ilustración. Está Aristófanes, por ejemplo, el más conocido autor, con su obra Lisístrata, junto a Sótades -suerte de padre de la literatura sotádica, como igual se nombra a la literatura erótica-, con sus poemas apocalípticos, satíricos, por los que, incluso, hubo de ir a la prisión al criticar el incesto de Ptolomeo con su hermana Arsínoe; y Luciano, a quien se le atribuye la hechura del libro pornográfico más antiguo: Los diálogos de las cortesanas.

Amén de franjas sombrías en su andar, increíblemente refrendadas con obstinación en la modernidad, el hombre desde que reconociera su mayoría de edad intelectual, ha sentido esa necesidad casi convulsa de expresarse a través del arte y la literatura. Esta última, en cualquiera de sus formas, ha servido para consentir esa pretensión. Cuentos, novelas, crónicas, teatro, manuales, poemas y memorias sobradamente excitantes, cantan y relatan los más innumerables temas que, como humanos, nos perturban, presuponen trascendencia, y el erotismo, sin reducirlo a privanzas, ha estado presente; incluso, la pornografía si se fragua como una descripción lacónica de los placeres carnales y sin alcanzar la obscenidad, que la distingue, cuando desprecia el acto producto del tizne que carga consigo el lenguaje escatológico, lo que empaña el recorrido idéntico que comparten con el erotismo, al resultar menos revalorizada.

Pero muy poco ha cambiado desde los griegos antiguos hasta hoy. Y todo vale al amparo de Eros y Príapo. Y ese todo va asociado a la cultura en general, y unas veces es bodrio, y otras se proyecta con viso de obra maestra, en la literatura romana, vale citar El arte de amar, de Ovidio; El Satiricón, de Petronio. En la India, El Kama Sutra, el más célebre manual sobre prácticas sexuales. En el Renacimiento, El Decamerón, de Boccaccio; Facecias, de Bracciolini; un poco más adelante, Aline y Valcour, del no menos reputado maestro en estas lides de carnes, jadeo, sudor, emociones enérgicas, el Marqués de Sade. Sin desmerecer otros clásicos del género, y olvidar otras nada que ver con esta singularidad literaria, en los que en sus páginas se encuentras pasajes de intensa lubricidad. 

Denis Fortun y el autor, Carlos A. Dueñas

Sin embargo, el mundo ha sido lo bastante melindroso con la literatura erótica. Desde sus inicios, lo mismo ha sufrido un estigma que la reduce a lo prohibitivo, lo pecaminoso, y ha recibido de la sociedad un aparente rechazo; y digo aparente porque igual el descredito es fingido. El hombre no está únicamente ávido por decir, sino por examinarse y disfrutar de todo lo que proporcione placer. Y no hay margen a dudas, el sexo es de las delectaciones más urgentes y demandadas. Por solo mencionar un ejemplo, la novela Fifty Shades of Grey, de la británica E.L. James (y luego, acusan a los ingleses de flemáticos e imperturbables), ha vendido más de 31 millones de copias en todo el mundo, y la historia de Ana Steele y Christian Grey ha sido llevada al cine, a pesar de que la crítica especializada considere a la susodicha novela como ficción menor y a sus lectores no muy exigentes, que digamos, sobre todo el lector femenino, que aparentemente debería rechazar la historia con indignación al mostrarse a la mujer como un objeto manso, manipulable. Por cierto, un dato al margen, sugestivo, sobre escritores ingleses, las ventas de Fifty Shades of Greysuperan a la saga de Harry Potter, lo que evidencia mi comentario anterior: el sexo atrae más que la fantasía, aun cuando en esta, una vara mágica sea un arma recurrente.

Por supuesto, esa dualidad de tramoya que marca a la literatura erótica, en la actualidad no ha desparecido. Aún quedan legiones de puritanos que la condenan, a pesar de que hoy día el rechazo debería centrarse en la forma y no el contenido; que una historia por muy buena que sea, no merece ser mal contada, aun cuando involucre un tema tan "fascinante". Y es justamente aquí donde se impone comentar la novela que nos reúne esta noche.

El autor Carlos A. Dueñas
2x2 nosiempre es 4 (CAAW Ediciones, 2016), de Carlos Alberto Dueñas, narra una historia, en apariencia, como muchas otras de amor y sexo. Su autor lo hace con una prosa sosegada, decente, que insinúa, y que al instante de leerla bien puede excitarlo, sin caer, por eso, la palabra en el punto escatológico que me refería al inicio de esta presentación, y que se explora en la pornografía más descarnada. Sin embargo, la historia de Nicole, una exitosa y sensual editora, no se somete exclusivamente a provocarnos fantasías instintivas, hay más, pues hay conflicto. Ella es una mujer que carga un fardo pesado: ha de lidiar, hasta el día en que por primera vez camina desnuda por la orilla de una playa -minuto en que su vida cambia diametralmente, de modo dramático-, con un matrimonio disfuncional. Ella, una mujer sumamente hermosa, vive atrapada por la rutina, esa madeja que estamos al tanto de su naturaleza y sus causas cuando ya quedamos enganchados, y que finiquita sembrando la insatisfacción más espantosa con raíces fuertes, insondables.

Y es que su relación está signada por el fracaso, con esperanzas muy cortas y la larga certeza de que nada, por mucho esfuerzo que se imagine de ambas partes, va a funcionar como debe. A esto se suma una infidelidad de su esposo que la ha marcado, que aparentemente perdona, pues así lo espera de ella esa familia patriarcal a la que pertenece, porque ellos siempre serán sus dueños -padre, hermanos, marido-. Nicole vive en una sociedad donde priman los valores machitas, que ha de obedecer sin chistar, y que la juzgaría severamente si se apartara de su hombre, si se revela en contra de esa sumisión que se ha institucionalizado, poco más o menos para la mujer desde tiempos inmemoriales. Pero Nicole es una mujer con ambiciones, diferentes de la media comedida y, sobre todo, con unos "raros" deseos, a los que teme en un inicio. Su "zona oscura", donde se amanceban sus demonios, le hace padecer sentimientos de una culpabilidad terrible, sin embargo, después los disfruta y de qué manera, a tal punto, que la estremece, mostrando una mujer que construye complicidades con una inflexión desconocida, que diversifica sus preferencias. Y claro, la protagonista de esta historia, que la marca indistintamente el prejuicio y mucho más el recelo de mostrar concierto con la otra hembra irreverente, desinhibida, libidinosa, que habita dentro de ella, que no conoce todavía con absoluta claridad, y que no quiere aceptar, que se esfuerza por esconder a su marido, a ella misma, finalmente cede y se implica en esa duplicidad que la aprehende, la seduce, como lo mismo le atrae otra mujer que, nada más pensarla, la empapa.

2x2… es la quimera del retozo figuradamente seductivo en su génesis. Sin embargo, a medida que nos adentramos en el paginado, surgen posibilidades insospechadas que rompen con fuertes tabúes, que presuponen intercambios, y cambios. Que genera un juego peligroso si se traspasan los límites que inducen, primero al rechazo, y prontamente, a la adicción más envilecida que ostenta esa realidad de miserias que comparecen paralelamente con esos demonios, y que destruyen de no saber domesticarlos, reconocerles. Es un resbaladizo juego donde consta una pauta que no debe ignorarse su estricta observancia: si se trata de "cumplir las reglas" que establecen el sentido que propone solo la satisfacción del sexo, la lujuria más desenfrenada, es delicado, muy peligroso, implicar el afecto. Enamorarse, rematar amando a quien no se debe amar, es absolutamente impensable. 

Carlos Alberto recrea una ficción que les recomiendo, con un final insospechado, escrita para lectores irreconciliables con un comportamiento mojigato y moralista. Es decir, presento una novela hecha para todos los que estamos aquí hoy, gente desprejuiciada, que asumo open mind, y que insisto, deben leer tan pronto como esta misma noche.

SI QUIERES COMPRAR LA NOVELA, 
SOLO TIENES QUE ENTRAR A 

SI LES GUSTA LA LECTURA DIGITAL 
LO PUEDEN BAJAR EN BAJA LIBROS 
CON ESTE ENLACE: AQUÍ

Aún después de Muerto... sigue Jodiendo el Tirano.


Y aún después de muerto, el tirano se regocija en sus cenizas. Como si todo lo hubiera calculado al detalle. Como siempre. El plan macabro. Hoy ha sido un día más de su gran y siniestro plan de Divide y Vencerás. Hoy millones de voces se han alzado. Unas a favor de una celebración por la caída del tirano y otras anunciando la tristeza por su muerte y enarbolando las banderas a media asta por su duelo.

Pudiera hacerme muchas preguntas por esos varios mensajes que he recibido por el inbox de mi Facebook, criticando mi posición (que jamás ocultaré), pero he decidido definitivamente no caer en el juego macabro del tirano de que en el día que anunciaran su muerte, que bien podría también ser una más de sus falsas, exacerbar el odio entre los cubanos.

¿Cuántas amistades hemos perdido por no pensar igual?
¿Cuántas familias se vieron separadas por no pensar igual?
¿Cuánto odio se fomentó a lo largo del imperio castrista entre los principales bandos en disputas? Los que pensamos diferentes y los que piensan como él.


Y no soy ingrato... no le debo nada a esa revolución. ¿qué me dio salud y educación gratis? Coño era lo que menos podía hacer después de habernos engañado durante tanto tiempo repitiendo mentiras que tantas veces dichas parecen verdades.

Y hoy el juego continúa. ¿Por qué quiero respetar a los que no piensan como yo, pero tengo que aceptar que no respeten mi punto de vista, que es muy mío y también muy respetable?

Puedo tratar de entender el duelo de los que viven el duelo, más no comparto su duelo, porque cuando alguien me pregunta o me critica por estar contento y disfrutar la caída del tirano, me viene miles de preguntas a mi mente…

¿Por qué no pueden entender lo que siento yo y lo que sienten los miles de personas que han sido víctimas de la tiranía?

¿Por qué no cuestionarse el dolor que sintió la familia de Huber Matos cuando fue encarcelado por decirle a Fidel que renunciaba a su puesto por no estar de acuerdo con el camino que estaba tomando la revolución? Nada más por saber la versión de Fidel y porque un día se le ocurrió decir que era un traidor ya nadie podía creer en sus ideas.

¿O el de los familiares de todos los que murieron en aquel barco 13 de marzo cuando el ejército arremetió a mangueras y lo hundió con personas que solo querían irse del país en un franco desespero?

¿O los familiares de todos aquellos jóvenes, que sin saber manejar un fusil fueron mandados a Angola a una guerra que ni los propios angolanos jamás agradecieron? ¿Cómo explicarles a esos padres que perdieron a un hijo? ¿Qué así de simple es? qué tenían que dar su vida por Fidel o más bien por los caprichos de Fidel.

O de los tantos casos, que pocos sabemos, que sufrieron injusticias en las cárceles de régimen, porque en Cuba eso no se publicaba.

O de los que fueron arrastrados en los actos de repudios y sufrieron atropellos por su propios vecinos, compañeros de estudio o de trabajo, solo por querer irse del país.

O de las ingratitudes de ese líder que después que alguien no le servía, los mandaba a un plan pijama y eran eternos olvidados.

Por lo menos tengan el respeto, de aceptar como piensan los que sufrieron estos atropellos, y si el régimen nunca les contó estas historias, no es porque no sean ciertas, es simplemente porque siempre el régimen contó la historia que le convenía contar. La historia que vendió al mundo. La historia a su manera. Esa historia que convirtió al tirano en ese líder mundial de idealistas e izquierdistas que cuando llegan al poder roban y maltratan si piedad. Pareciera que el caso de Venezuela no ha servido de ejemplo.

Pero las verdades siempre salen a flote y algún día llegará a Cuba esos tiempos de la glasnost, donde todas las verdades sean contadas por sus protagonistas y muchas sorpresas saldrán a la luz y que triste será para esos eternos defensores del régimen ver su castillo de Naipes caer en pedazos y ser parte de esa eterna lucha de dos bandos, de los cuales va a salir victorioso el que esté del lado de la verdad. Y no creo que tantos estemos equivocados.

Por eso, los que estamos del lado de acá, no podemos olvidar, aunque me quede callado ante un insulto o no siga el juego de los que defienden a lo que es indefendible.

sábado, 26 de noviembre de 2016

MUERTE DEL TIRANO.

Parafraseando a otro asesino... 

MÉXICO, NOVIEMBRE 26, 2016 AÑO DE LA FELICIDAD
FIDEL
Me recuerdo en esta hora de muchas cosas, de cuando empecé a tener uso de razón y vi un día un letrero en la puerta de mi casa que decía: “Esta es tu casa, Fidel” Me recuerdo que fui a preguntarle a mi madre: ¿Mamá, esta es nuestra casa o la de Fidel? Y ella bajando la voz me respondió: Cuando seas mayor lo entenderás.

Después, con los años, supe que era cierto, que a tu revolución había que quererla a la fuerza, porque el que no lo hiciera estaba condenado al sufrimiento, como muchos amigos que quedaron a lo largo del estrecho de la Florida camino a la libertad o perdieron años de su juventud en tus cárceles de mierda.

Hoy, por fin, todo tiene un tono más dramático porque a pesar de que somos más maduros, tuvimos que esperar 58 años para escuchar esta noticia de tu muerte. Hoy por fin es verdad.

Siento que con escribiéndote esta carta, he cumplido la parte de mi deber como ciudadano desligado a tu Revolución y me despido de ti, deseándote que te vayas al infierno y que por fin mi pueblo logre su añorada libertad.

Hago formal renuncia a mis rencores, porque sé que tu muerte, se los llevará todos. Nada legal me ata a Cuba, sólo lazos de otra clase que tu jamás entenderías, porque no sabes lo que se llama amar, y desear vivir en la tierra que te vio nacer y tener que salir echando porque tú te creíste que era su dueño absoluto.

Haciendo un recuerdo de mi vida pasada creo tener muchas cosas que me hicieron sentir ese repudio hacia ti y tu gobierno. Mi única falta de alguna gravedad es no haber confiado más en todos mis amigos que con mucha claridad salieron antes que yo y retrasé mi libertad por temor a terminar en el estómago de un hambriento tiburón y no haber comprendido con suficiente claridad y a tiempo, tus verdaderas cualidades de tirano, fascista, asesino e hijo de puta.

En Cuba viví días magníficos y sentí como todos mis amigos, el peso de tu crueldad. Me recuerdo esa juventud, en la que teníamos que escondernos para escuchar una estación en inglés y no podíamos adorar nada que viniera del capitalismo, ese ogro que tú bautizaste como el opio de los pueblos. Me recuerdo de los actos de repudio y de toda la crueldad que tu inculcaste a esa bola de envidiosos que al saber que alguien se quería salirse de tus garras, atacaban sin piedad y destruían sus propiedades, aunque sé que muchos en el fondo iban obligados, pero no por eso justifico ni tu maldad ni la de ellos.

Hoy también muchos repetimos que por tu culpa, otras tierras del mundo reclamaron el concurso de nuestros modestos esfuerzos. Y pudimos hacer lo que tú le negaste a nuestro pueblo, lograr nuestra libertad. Que no dejamos a nuestros hijos nada material, porque tú no los quitaste todo. Nos salimos con una mano alante y otra atrás y dejando lo más preciado que pueda tener el ser humano, la familia.

Sépase que hago esta carta con una mezcla de alegría y de dolor. Dolor no por tu muerte, sino por los años de angustia y tristeza que nos quitaste y alegría porque aunque dudo que con tu hermano, quien lleva en sus manos, tanta sangre como tú, los cubanos puedan lograr los cambios tan anhelados para nuestra Cuba.

Digo una vez más que tu muerte liberó a Cuba del tirano más despiadado que ha conocido la historia de la humanidad, que nos hizo vivir un HoloCastro tan despiadado como el holocausto vivido por los judíos en la época del nacismo.

Tendría muchas cosas que decirte hoy, a ti y a tu pinche gobierno de difuntos y flores, pero siento que son innecesarias, las palabras no pueden expresar lo que yo quisiera, y lo que sentimos miles de cubanos que sufrimos por tu culpa.

Ojalá y te vayas al infierno.

martes, 25 de octubre de 2016

2 x 2 no siempre es 4

Ya está a la venta mi primera novela impresa. Búsquenla en este enlace. Si la compran van a sentir la satisfación de leer algo que les va a gustar y además me ayudan a darme a conocer. Está a la venta en Amazón en este enlace: https://goo.gl/Uzz3Da


sábado, 1 de octubre de 2016

2 x 2 no siempre es 4

MUY PRONTO EN AMAZON

Nicole, una rica y joven editora, lleva mucho tiempo intentando salvar su matrimonio, después de una infidelidad de su esposo, Federico. En un último intento por dar un giro a su vida atrapada en la rutina, la desilusión y el machismo, primero de su familia patriarcal y luego, de su marido, Nicole y Federico compran una lujosa casa en una isla privada, donde descubren que sus vecinos, un matrimonio, son unos famosos y apuestos actores. Los cuatro quedan hechizados por la belleza de los demás, y Melissa, la bella vecina que es adicta al sexo, propone un intercambio de parejas para darle sabor a su estancia en la isla y a sus vidas íntimas. Pero… los juegos sexuales pueden ser muy peligrosos y dañar a sus protagonistas, porque todos saben dónde empiezan y pocos se imaginan o sospechan cómo pueden terminar, es la lección que TRATO DE MOSTRAR en esta, mi primera novela erótica, cargada de misterio, sensualidad y sexo, donde los protagonistas juegan sin temor a quemarse en la pasión de la carne.


Actualmente, CAAW Ediciones se encuentra editando tres nuevos títulos, que serán publicados en octubre y estarán listos para la Feria Internacional del Libro de Miami 2016 (Miami Book Fair 2016) donde CAAW Ediciones estará presente con los títulos de sus catálogos Erótika y Yulunkela en el área de ventas, junto a los autores que conversarán con el público asistente y firmarán ejemplares.
Entre los próximos títulos de CAAW Ediciones, está 2 x 2 no siempre es 4, la primera novela erótica de Carlos Alberto., escritor cubano residente en México, que presentará su libro a finales de octubre en Miami; y la novela autobiográfica Cuarto de Pájaro, de la escritora cubana Idania Bacallao Iturria. Ambos títulos estarán a la venta en Amazon (formato impreso) y Bajalibros (formato digital) antes de noviembre.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Mundos Paralelos XVI.



-¿Y quién es usted para criticar nuestra decisión de salirnos de la comunidad Europea?

-¿Quién soy? Me sorprende tu desconocimiento de la historia Lord Freddy. Sin dudas, el ser talentoso en unas cosas no quita ser pendejo en otras. Pero no soy quien para darte lecciones de historia. Mientras que la yerba acabó con tus neuronas, yo las usé para otros fines. Creo haber ideado más de treinta remedios caseros para curar distintas afecciones, desde heridas hasta reforzar el sistema inmunológico y sanar problemas digestivos.

- Ahí tal vez me ganas, yo hubiera querido un buen remedio para mi enfermedad, pero ni los más destacados médicos de aquel entonces sabían cómo. No supe de medicina, ni mucho de historia, pero fui capaz de llenar estadios y hacer que multitudes cantaran mis canciones.

-Yo supe de música, aunque muchos no me recuerden por eso. Sabía leer música y no solo fui capaz de componer, sino que también canté y toqué diversos instrumentos.

Pablo que escuchaba muy animadamente la discusión soltó una carcajada y exclamó:

-Perdóneme, pero entre lo mucho que sé de usted, lo que más destaca, es que fuiste tremendo cogelón.

-Lord Pablo, no haga mucho caso de todo lo que se dice.  La gente es muy envidiosa. – Hizo una pausa y suspiró profundamente y dando galas de su gran altanería respondió – Bueno, el hecho que me haya casado seis veces, no quiere decir que fuese ese mi único talento.

-No lo creo. No por ser muy bueno en la cama creo que se haya casado tanto… Por ahí se rumoran muchos chismes de alcoba. Creo que dos de sus mujeres lo hicieron más cornudo que un arce.

-¿Cómo se atreve a insultarme así?

-Porque soy Pablo… y no fui tan elegante como usted, ni tuve un guardarropa tan espléndido como el suyo, ni causaba tanta admiración como usted, porque aunque fui más rico, el ser narco nos resta elegancia. Yo no tuve tantos trajes ni me vestía a la usanza de otros países: sé que a usted se le vio con trajes de húngaro, turco, ruso, alemán y prusiano. Sé también que siempre llevaba sus ropas perfumadas con lavanda y agua de azahar, o esa verraca fragancia que usted mismo creó. Sé que usted atesoró más joyas que cualquier otro en su época y que muchas de ellas fueron diseñadas por usted. Sé que tenía canarios, ruiseñores y hurones, aunque sus mascotas preferidas eran los perros. Sé que tuvo Caballos de pura raza… Pero nada se compara conmigo pelao, yo tuve un zoológico y además le aseguro que usted nunca vio tantos dólares juntitos como yo los conté con mis propias manos pelao.  Yo le puedo asegurar, como ya he dicho en muchas ocasiones, que después del Papa, yo fui el hombre más importante del planeta.

-¿Más importante después del Papa? – Ahí soltó una burlona carcajada.- Estás jodido mi lord Pablo… yo fui más importante que el Papa. Yo me lo pasé por el arco del triunfo, me defequé en sus leyes y no solo me atrevía a desobedecerlo, sino también me autoproclamé jefe supremo de la iglesia en Inglaterra. ¿Entonces qué? ¿Fui o no fui más importante que el Papa?

Pablo, como si se sintiese vencido en lo más profundo de su ego sugirió:

- Su majestad, ¿qué le parece si mejor no discutimos más y recemos porque Inglaterra no se salga de la comunidad europea?

-Mejor cantemos.- Gritó Freddy.

Y fue entonces que Enrique VIII, Pablo Escobar y Freddy Mercury, engalanaron el cielo, olvidándose de tantos egos, aunque de esto último no estoy tan seguro, y empezaron a cantar a coro…


We are the champions, my friends
And we'll keep on fighting 'til the end
We are the champions
We are the champions
No time for losers

'Cause we are the champions of the world

domingo, 24 de abril de 2016

Vasili Grossman: Vida y Destino.

Demasiado optimista al respecto de la evolución del régimen comunista, el intento de Grossman de publicar Vida y destino en 1962 se salda con la requisa inmediata por parte del KGB de las copias de la obra e incluso de las cintas de máquina de escribir utilizadas, con la expulsión del escritor del medio literario oficial, con la obligación de firmar una declaración conforme a la cual se abriría una causa contra él en el caso de que contara a alguien lo sucedido, y con penurias económicas para él. Grossman escribe entonces una carta a Nikita Jruschov en la que reclama con ardor la libertad para su libro apelando al espíritu aperturista del nuevo gobierno:
Quisiera comunicarle mis pensamientos con toda honestidad. Antes de nada debo decir lo siguiente: no he llegado a la conclusión de que mi libro contenga falsedades. En él escribí lo que consideraba, y sigo considerando, que es la verdad. Escribí sólo el resultado de mis reflexiones, de mis sentimientos, de mis sufrimientos. Mi libro no es político. En la medida de mis capacidades, escribí sobre la gente corriente y sobre sus penas, sus alegrías, sus errores; hablé de la muerte, de mi amor y mi compasión por los seres humanos. [...] Ese libro es tan querido para mí como lo son los hijos honestos para un padre. Privarme de mi libro es como privar a un padre de su hijo. [...] ¿Por qué este libro, que no contiene mentiras ni calumnias, sino sólo verdad, dolor, amor a los seres humanos, me ha sido arrancado por medio de la violencia administrativa, por qué lo han secuestrado como si se tratara de un criminal, de un asesino? [...] ¿Cómo es posible que en nuestros tiempos se registre la casa de un escritor y se le confisque el manuscrito de su libro, tal vez lleno de imperfecciones, pero escrito con la sangre de su corazón, en nombre de la verdad y del amor a los seres humanos, y que le amenacen con meterle en la cárcel si se atreve a hablar de su desgracia? [...] Le ruego que le devuelva la libertad a mi libro. [...] Mi situación actual, mi libertad física no tiene sentido, no es más que una falacia, puesto que el libro al que he consagrado mi vida está prisionero. [...] Le pido libertad para mi libro. Con mi profundo respeto, Vasili Grossman.
En respuesta a esta carta, Grossman fue invitado a mantener una entrevista con Mijaíl Súslov, miembro del Politburó encargado de las cuestiones ideológicas. Grossman transcribió, después del encuentro, el discurso que le había dirigido Súslov:
En su carta solicita que se publique su novela, Vida y destino. Eso es imposible. Usted dice que su libro está escrito con sinceridad, pero la sinceridad no es el único requisito para la creación de una obra literaria en nuestros días. Su novela es hostil al pueblo soviético; su publicación perjudicaría no sólo a nuestro pueblo y al Estado soviético, sino a todos los que luchan por el comunismo fuera de la Unión Soviética. La novela beneficiaría a nuestros enemigos. Estamos restableciendo las normas de la democracia fijadas por Lenin. Pero esas normas no son las de la burguesía. Considera usted que en su caso hemos violado el principio de libertad. Si es así, entiende la libertad en el sentido burgués. Pero nosotros tenemos otra noción de libertad. No entendemos la libertad del mismo modo que los capitalistas, como el derecho a hacer todo lo que a uno le venga en gana sin tener en cuenta los intereses de la sociedad. Esa libertad sólo es necesaria para los imperialistas y los millonarios. Nuestros escritores soviéticos deben producir sólo lo que el pueblo necesita, lo que es útil a la sociedad. Todos los que han leído su libro coinciden en su valoración: lo consideran políticamente nocivo para nosotros. ¿Por qué deberíamos añadir su libro a las bombas atómicas que nuestros adversarios preparan contra nosotros? En su libro aparecen comparaciones directas entre nosotros y el fascismo hitleriano. Ofrece una descripción falsa e incorrecta de nuestra gente, los comunistas. ¿Cómo habríamos podido ganar la guerra con una gente como la que usted describe? En su libro habla favorablemente de la religión, de Dios, del catolicismo. En su libro defiende a Trotski. Está repleto de dudas acerca de la legitimidad de nuestro sistema soviético. Usted sabe cuánto daño nos hizo el libro de Pasternak. Todos los que han leído el suyo coinciden en observar que el daño que causaría Vida y destino sería infinitamente mayor que El doctor Zhivago. Tengo en mucha estima sus libros Stepán Kolguchin, El pueblo es inmortal y Por una causa justa. Lo invito a volver a las posiciones que mantenía cuando escribió esos libros.
Los esfuerzos de Grossman fueron vanos. Logró terminar, sin embargo, en 1963 La paz sea con vosotros, un relato de un viaje a Armenia realizado dos años antes.
En septiembre de 1964, Grossman falleció en Moscú de un cáncer de estómago.

La aventura de Vida y destino

Vida y destino fue publicada en 1980 en Suiza gracias al trabajo de una pequeña red de disidentes soviéticos: el físico Andréi Sajárov fotografió secretamente las hojas de un borrador preservado por Semión Lipkin, y el escritor Vladímir Voinóvich consiguió pasar de contrabando los microfilms al extranjero. Dos investigadores, profesores y escritores disidentes, Efim Etkind y Shimon Markish, copiaron el texto a partir de los microfilms, con algunos errores debidos a la mala calidad de éstos. El libro fue finalmente publicado en la Unión Soviética en 1988 de resultas de la implementación de la política de Glásnost iniciada por Mijaíl Gorbachov. Un año más tarde, en 1989, el texto volvió a ser publicado al ser encontrados nuevos manuscritos originales. Todo fluye fue también publicado en la Unión Soviética en 1989.

En España, Vida y destino fue publicado por primera vez en 1985, en una traducción espuria tomada del francés. En 2007 fue publicada, finalmente, una traducción vertida directamente del original ruso por la intérprete Marta Rebón.

miércoles, 30 de marzo de 2016

La Anti-Reflexión de Fidel.



Hace unos días que leí la reflexión que hizo el Coma-andante sobre la visita de Obama a Cuba, casi me hierve la sangre.

Digamos que hice una anti-reflexión que comparto con ustedes. 
El texto en negritas es de Fidel Castro. 


El hermano Obama
No necesitamos que el imperio nos regale nada. Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta
28 de marzo de 2016 01:03:16
Los reyes de España nos trajeron a los conquistadores y dueños, cuyas huellas quedaron en los hatos circulares de tierra asignados a los buscadores de oro en las arenas de los ríos, una forma abusiva y bochornosa de explotación cuyos vestigios se pueden divisar desde el aire en muchos lugares del país.
El turismo hoy, en gran parte, consiste en mostrar las delicias de los paisajes y saborear las exquisiteces alimentarias de nuestros mares, y siempre que se comparta con el capital privado de las grandes corporaciones extranjeras, cuyas ganancias si no alcanzan los miles de millones de dólares per cápita no son dignas de atención alguna.
¿Señor Coma-Andante, usted no tiene cara, ni vergüenza, ni memoria. Habla usted de los conquistadores españoles, del oro cambiado por espejitos y de la bochornosa explotación? ¿Usted? Que fue el primero que cuando no tenía otra opción empezó a vender el país, a esos mismos españoles que construían hoteles donde usted o su gobierno era socio al 51%-49% y a donde los cubanos que viven en Cuba no tenían acceso.
Habla usted de explotación cuando usted fue el que empezó a discriminar al cubano por el turista, cuando usted penalizó una moneda para meter preso a los cubanos que portaran un dólar, o para truncar grandes carreras deportivas como la de Pedro José Rodriguez (Cheito), por tener 5 dólares en su bolsillo.
Habla usted de las bellezas del mar y de sus recursos naturales y de las ganancias de millones de dólares, cuando usted le prohibió a los cubanos comer camarones y langosta, cuando usted tenía una zona de pesca submarina exclusiva para su afición a la pesca y su gusto por la langosta, cuando si a un cubano lo agarraban con solo una, lo metían preso.
Perdón, quisiera no seguir leyendo tantas mentiras, pero el coraje me gana.
Ya que me vi obligado a mencionar el tema, debo añadir, principalmente para los jóvenes, que pocas personas se percatan de la importancia de tal condición en este momento singular de la historia humana. No diré que el tiempo se ha perdido, pero no vacilo en afirmar que no estamos suficientemente informados, ni ustedes ni nosotros, de los conocimientos y las conciencias que debiéramos tener para enfrentar las realidades que nos desafían. Lo primero a tomar en cuenta es que nuestras vidas son una fracción histórica de segundo, que hay que compartir además con las necesidades vitales de todo ser humano. Una de las características de este es la tendencia a la sobrevaloración de su papel, lo cual contrasta por otro lado con el número extraordinario de personas que encarnan los sueños más elevados.

Aquí si dice mucha verdad usted… aunque talvez en Cuba no encamamos los sueños, sino que usted mutiló los sueños de millones de cubanos que ni querían ser como el Ché y que tenían que seguirlo porque no le quedaba más remedio. O estaban con usted, o eran enemigos.  Los cubanos que nacimos con su revolución, solo (hasta que pudimos salir de Cuba) conocimos la historia que usted contaba. La historia que contaba el Granma, los libros de texto que usted mandaba editar quitando lo que no quería que el cubano leyera y supiera. O no se recuerda que muy pocos cubanos supieron el contenido de dos volúmenes de las obras completas de José Martí, cuyo análisis sobre el socialismo y la revolución rusa, distaba mucho del pensamiento martiano que usted nos hizo creer.
Usted cambió la historia de Cuba. Usted la rescribió a su conveniencia, usted nos hizo creer que usted era el bueno y los que no pensaban como usted eran malos. Usted borró de la historia lo que fue Cuba antes de que usted llegara e hizo creer a todo el mundo que era la luz de la esperanza que llevaría a los cubanos por el camino de la verdad, la justicia y lo perfecto.

Nadie, sin embargo, es bueno o es malo por sí mismo. Ninguno de nosotros está diseñado para el papel que debe asumir en la sociedad revolucionaria. En parte, los cubanos tuvimos el privilegio de contar con el ejemplo de José Martí. Me pregunto incluso si tenía que caer o no en Dos Ríos, cuando dijo “para mí es hora”, y cargó contra las fuerzas españolas atrincheradas en una sólida línea de fuego. No quería regresar a Estados Unidos y no había quién lo hiciera regresar. Alguien arrancó algunas hojas de su diario. ¿Quién cargó con esa pérfida culpa, que fue sin duda obra de algún intrigante inescrupuloso? Se conocen diferencias entre los Jefes, pero jamás indisciplinas. “Quien intente apropiarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha”, declaró el glorioso líder negro Antonio Maceo. Se reconoce igualmente en Máximo Gómez, el jefe militar más disciplinado y discreto de nuestra historia.

Usted si es malo por sí mismo y es posible que no estaba diseñado para el papel que asumió en la sociedad cubana, pero si debe reconocer (y deshacerse de tanta arrogancia) que se pudrió en poder y se enfermó de poder. Usted todavía cree que Cuba es de usted y no de los cubanos. Usted todavía cree que José Martí amaba el socialismo. Qué iluso es coma-andante. O todavía cree que los cubanos son pendejos… ¿por qué no reconoce de una vez que Martí se expresaba así del socialismo y de los sistemas como el suyo. (Cito textualmente lo que pensaba Martí):
Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras; el de las lecturas extranjerizas, confusas e incompletas, y el de la soberbia y la rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo, empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse como frenéticos defensores de los desamparados.
“Los sistemas políticos en que domina la fuerza crean derechos que carecen totalmente de justicia, y el ser vivo humano que tiende fatal y constantemente a la independencia y al concepto de lo justo, forma en sus evoluciones rebeldes hacia su libertad oprimida y esencial, un conjunto de derechos de reconquista.
“Un pueblo está hecho de hombres que resisten, y hombres que empujan: del acomodo que acapara, y de la justicia, que se rebela: de la soberbia, que sujeta y deprime, y del decoro, que no priva al soberbio de su puesto, ni cede el suyo: de los derechos y opiniones de sus hijos todos está hecho un pueblo, y no de los derechos y opiniones de una clase sola de sus hijos.”
Usted, no tiene cara Fidel.

Mirándolo desde otro ángulo, cómo no admirarse de la indignación de Bonifacio Byrne cuando, desde la distante embarcación que lo traía de regreso a Cuba, al divisar otra bandera junto a la de la estrella solitaria, declaró: “Mi bandera es aquella que no ha sido jamás mercenaria…”, para añadir de inmediato una de las más bellas frases que escuché nunca: “Si deshecha en menudos pedazos llega a ser mi bandera algún día… ¡nuestros muertos alzando los brazos la sabrán defender todavía!...”. Tampoco olvidaré las encendidas palabras de Camilo Cienfuegos aquella noche, cuando a varias decenas de metros bazucas y ametralladoras de origen norteamericano, en manos contrarrevolucionarias, apuntaban hacia la terraza donde estábamos parados. Obama había nacido en agosto de 1961, como él mismo explicó. Más de medio siglo transcurriría desde aquel momento.

Y aquí tiene la osadía de hablar de Camilo Cienfuegos, cuando es un secreto a voces que usted o su hermano, mandaron desaparecer al líder del pueblo que no pensaba como usted. O ya no se recuerda de esto. Que usted mando a Camilo a detener a Huber Matos cuando este le mandó aquella famosa carta de renuncia que el pueblo nunca conoció. ¿No se recuerda? Porque si no, se la recuerdo:
Camagüey, octubre 19 de 1959
Dr. Fidel Castro Ruz
Primer ministro
La Habana

Compañero Fidel:

En el día de hoy he enviado al jefe del Estado Mayor, por conducto reglamentario, un radiograma interesando mi licenciamiento del Ejército Rebelde. Por estar seguro que este asunto será elevado a ti para su solución y por estimar que es mi deber informarte de las razones que he tenido para solicitar mi baja del ejército, paso a exponerte las siguientes conclusiones:

Primera: no deseo convertirme en obstáculo de la Revolución y creo que teniendo que escoger entre adaptarme o arrinconarme para no hacer daño, lo honrado y lo revolucionario es irse.

Segunda: por un elemental pudor debo renunciar a toda responsabilidad dentro de las filas de la Revolución, después de conocer algunos comentarios tuyos de la conversación que tuviste con los compañeros Agramonte y Fernández Vilá. Coordinadores Provinciales de Camagüey y La Habana, respectivamente: si bien en esta conversación no mencionaste mi nombre, me tuviste presente. Creo igualmente que después de la sustitución de Duque y otros cambios más, todo el que haya tenido la franqueza de hablar contigo del problema comunista debe irse antes de que lo quiten.

Tercera: sólo concibo el triunfo de la Revolución contando con un pueblo unido, dispuesto a soportar los mayores sacrificios... porque vienen mil dificultades económicas y políticas... y ese pueblo unido y combativo no se logra ni se sostiene si no es a base de un programa que satisfaga parejamente sus intereses y sentimientos, y de una dirigencia que capte la problemática cubana en su justa dimensión y no como cuestión de tendencia ni lucha de grupos.

Si se quiere que la Revolución triunfe, dígase adónde vamos y cómo vamos, óiganse menos los chismes y las intrigas, y no se tache de reaccionario ni de conjurado al que con criterio honrado plantee estas cosas.

Por otro lado, recurrir a la insinuación para dejar en entredicho a figuras limpias y desinteresadas que no aparecieron en escena el primero de enero, sino que estuvieron presentes en la hora del sacrificio y están responsabilizados en esta obra por puro idealismo, es además de una deslealtad, una injusticia, y es bueno recordar que los grandes hombres comienzan a declinar cuando dejan de ser justos.

Quiero aclararte que nada de esto lleva el propósito de herirte, ni de herir a otras personas: digo lo que siento y lo que pienso con el derecho que me asiste en mi condición de cubano sacrificado por una Cuba mejor. Porque aunque tú silencies mi nombre cuando hablas de los que han luchado y luchan junto a ti, lo cierto es que he hecho por Cuba todo lo que he podido ahora y siempre.

Yo no organicé la expedición de Cieneguilla, que fue tan útil en la resistencia de la ofensiva de primavera para que tú me lo agradecieras, sino por defender los derechos de mi pueblo, y estoy muy contento de haber cumplido la misión que me encomendaste al frente de una de las columnas del Ejército Rebelde que más combates libró. Como estoy muy contento de haber organizado una provincia tal como me mandaste.

Creo que he trabajado bastante y esto me satisface porque independientemente del respeto conquistado en los que me han visto de cerca, los hombres que saben dedicar su esfuerzo en la consecución del bien colectivo, disfrutan de la fatiga que proporciona el estar consagrado al servicio del interés común. Y esta obra que he enumerado no es mía en particular, sino producto del esfuerzo de unos cuantos que, como yo, han sabido cumplir con su deber.

Pues bien, si después de todo esto se me tiene por un ambicioso o se insinúa que estoy conspirando, hay razones para irse, si no para lamentarse de no haber sido uno de los tantos compañeros que cayeron en el esfuerzo.

También quiero que entiendas que esta determinación, por meditada, es irrevocable, por lo que te pido no como el comandante Huber Matos, sino sencillamente como uno cualquiera de tus compañeros de la Sierra -¿te acuerdas? De los que salían dispuestos a morir cumpliendo tus órdenes--, que accedas a mi solicitud cuanto antes, permitiéndome regresar a mi casa en condición de civil sin que mis hijos tengan que enterarse después, en la calle, que su padre es un desertor o un traidor.

Deseándote todo género de éxitos para ti en tus proyectos y afanes revolucionarios, y para la patria -agonía y deber de todos- queda como siempre tu compañero,

Huber Matos

Más Claro, ni el agua. O acaso seguirá negando lo innegable. 
Reconozca señor, que si alguien amaba muy poco a la bandera cubana y a esa estrella solitaria, era usted.

Veamos sin embargo cómo piensa hoy nuestro ilustre visitante:
“Vine aquí para dejar atrás los últimos vestigios de la guerra fría en las Américas. Vine aquí extendiendo la mano de amistad al pueblo cubano”.
De inmediato un diluvio de conceptos, enteramente novedosos para la mayoría de nosotros:
“Ambos vivimos en un nuevo mundo colonizado por europeos”. Prosiguió el Presidente norteamericano. “Cuba, al igual que Estados Unidos, fue constituida por esclavos traídos de África; al igual que Estados Unidos, el pueblo cubano tiene herencias en esclavos y esclavistas”.
Las poblaciones nativas no existen para nada en la mente de Obama. Tampoco dice que la discriminación racial fue barrida por la Revolución; que el retiro y el salario de todos los cubanos fueron decretados por esta antes de que el señor Barack Obama cumpliera 10 años. La odiosa costumbre burguesa y racista de contratar esbirros para que los ciudadanos negros fuesen expulsados de centros de recreación fue barrida por la Revolución Cubana. Esta pasaría a la historia por la batalla que libró en Angola contra el apartheid, poniendo fin a la presencia de armas nucleares en un continente de más de mil millones de habitantes. No era ese el objetivo de nuestra solidaridad, sino ayudar a los pueblos de Angola, Mozambique, Guinea Bissau y otros del dominio colonial fascista de Portugal.

Usted eliminó la discriminación racial en Cuba. Es posible que sea cierto. Pero usó otras formas de discriminación durante todo su mandato. Deje ya de hacerse la victima coma-andante. ¿O no se recuerda como discriminó a los gays? Reinaldo Arena fue una de sus primeras víctimas. O ya se le olvidó las famosas UMAS, donde mandaba a los vagos y a los homosexuales a trabajos forzados. ¿A poco creía usted también que ser gay es una enfermedad y que el trabajo duro los volvería heterosexuales?
Usted también discriminó a los religiosos, que expulsaba de las universidades con el pretexto que la universidad era para los revolucionarios. Usted discriminó a los que tenían familiares en el extranjero y a los que no pensaban como usted. O no se recuerda que llamó ESCORIAS a todos los que quisieron salir del país cuando los sucesos de la embajada del Perú.
Usted es un descarado. Usted no quería ayudar a Angola. Usted quería (igual que los españoles de la conquista), conquistar Angola. Usted quería exportar la revolución cubana a todo aquel inepto que se dejara. Y así lo hizo y se cansó de hacerlo en América Latina. En Nicaragua, en Venezuela, en Ecuador y en muchos más que no se dejaron.  
Usted mando a miles de jóvenes cubanos a morir a Angola, sin saber por qué iban a morir. A un pueblo que jamás agradeció tantas muertes cubanas. Usted mandó a Angola a un grupo de generales rufianes que fueron a hacer negocios con diamantes y marfiles. O ya se olvidó de todo lo que hizo el General Ochoa o su famoso grupo MS2 que con el pretexto de burlar al bloqueo americano, hasta negocios hicieron con Pablo Escobar y usaron a Cuba como puente del narcotráfico.
Usted no deja de sorprenderme.

En 1961, apenas dos años y tres meses después del Triunfo de la Revolución, una fuerza mercenaria con cañones e infantería blindada, equipada con aviones, fue entrenada y acompañada por buques de guerra y portaviones de Estados Unidos, atacando por sorpresa a nuestro país. Nada podrá justificar aquel alevoso ataque que costó a nuestro país cientos de bajas entre muertos y heridos. De la brigada de asalto proyanki, en ninguna parte consta que se hubiese podido evacuar un solo mercenario. Aviones yankis de combate fueron presentados ante Naciones Unidas como equipos cubanos sublevados.

Lo mismo hizo usted señor Fidel. O no se recuerda cuando organizó un comando de asesinos para buscar a los exmilitares de Batista que habían escapado de la justicia cubana en 1959 y que habían huido de la isla y de sus garras.
También mandó al Ché al Congo para exportar revoluciones, no más que fue un fracaso y tuvo que salir huyendo.
Usted hizo injerencia con el mismo general Ochoa en Venezuela.
Usted nada más ve lo que hicieron los demás, pero lo que hizo usted no lo ve. Definitivamente, no tiene memoria, o simplemente se hace.

Es de sobra conocida la experiencia militar y el poderío de ese país. En África creyeron igualmente que la Cuba revolucionaria sería puesta fácilmente fuera de combate. El ataque por el Sur de Angola por parte de las brigadas motorizadas de Sudáfrica racista los lleva hasta las proximidades de Luanda, la capital de este país. Ahí se inicia una lucha que se prolongó no menos de 15 años. No hablaría siquiera de esto, a menos que tuviera el deber elemental de responder al discurso de Obama en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.
No intentaré tampoco dar detalles, solo enfatizar que allí se escribió una página honrosa de la lucha por la liberación del ser humano. De cierta forma yo deseaba que la conducta de Obama fuese correcta. Su origen humilde y su inteligencia natural eran evidentes. Mandela estaba preso de por vida y se había convertido en un gigante de la lucha por la dignidad humana. Un día llegó a mis manos una copia del libro en que se narra parte de la vida de Mandela y ¡oh, sorpresa!: estaba prologado por Barack Obama. Lo ojeé rápidamente. Era increíble el tamaño de la minúscula letra de Mandela precisando datos. Vale la pena haber conocido hombres como aquel.

Sin dudas, su maniática idea de hacer héroes por donde quiera, lo llevó a mandar miles de jóvenes que jamás había tomado un fusil en sus manos. Los que pudieron regresar, llegaron como los militares americanos de Vietnam. Con un síndrome muy parecido. Hasta locos regresaron algunos. A eso le llama honrosa página. ¿Por qué no mandó a su hijo? Mejor no hablemos coma-andante.

Sobre el episodio de Sudáfrica debo señalar otra experiencia. Yo estaba realmente interesado en conocer más detalles sobre la forma en que los sudafricanos habían adquirido las armas nucleares. Solo tenía la información muy precisa de que no pasaban de 10 o 12 bombas. Una fuente segura sería el profesor e investigador Piero Gleijeses, quien había redactado el texto de “Misiones en conflicto: La Habana, Washington y África 1959-1976”; un trabajo excelente. Yo sabía que él era la fuente más segura de lo ocurrido y así se lo comuniqué; me respondió que él no había hablado más del asunto, porque en el texto había respondido a las preguntas del compañero Jorge Risquet, quien había sido embajador o colaborador cubano en Angola, muy amigo suyo. Localicé a Risquet; ya en otras importantes ocupaciones estaba terminando un curso del que le faltaban varias semanas. Esa tarea coincidió con un viaje bastante reciente de Piero a nuestro país; le había advertido a este que Risquet tenía ya algunos años y su salud no era óptima. A los pocos días ocurrió lo que yo temía. Risquet empeoró y falleció. Cuando Piero llegó no había nada que hacer excepto promesas, pero ya yo había logrado información sobre lo que se relacionaba con esa arma y la ayuda que Sudáfrica racista había recibido de Reagan e Israel.

Bla, Bla, Bla…

No sé qué tendrá que decir ahora Obama sobre esta historia. Ignoro qué sabía o no, aunque es muy dudoso que no supiera absolutamente nada. Mi modesta sugerencia es que reflexione y no trate ahora de elaborar teorías sobre la política cubana.

Obama enseñó lo que ustedes dos, jamás han mostrado al pueblo. Humildad. El presidente del país más poderoso del mundo habló sin arrogancia, sin derroche de poderío y olvidándose de quien verdaderamente es. Eso ninguno de ustedes lo aprendió.

Hay una cuestión importante:
Obama pronunció un discurso en el que utiliza las palabras más almibaradas para expresar: “Es hora ya de olvidarnos del pasado, dejemos el pasado, miremos el futuro, mirémoslo juntos, un futuro de esperanza. Y no va a ser fácil, va a haber retos, y a esos vamos a darle tiempo; pero mi estadía aquí me da más esperanzas de lo que podemos hacer juntos como amigos, como familia, como vecinos, juntos”.
Se supone que cada uno de nosotros corría el riesgo de un infarto al escuchar estas palabras del Presidente de Estados Unidos. Tras un bloqueo despiadado que ha durado ya casi 60 años, ¿y los que han muerto en los ataques mercenarios a barcos y puertos cubanos, un avión de línea repleto de pasajeros hecho estallar en pleno vuelo, invasiones mercenarias, múltiples actos de violencia y de fuerza?

Sin embargo usted pretende que cada cubano olvide todo lo que hizo usted. Todos sus crímenes y todo lo que destruyó a nuestra nación.

Nadie se haga la ilusión de que el pueblo de este noble y abnegado país renunciará a la gloria y los derechos, y a la riqueza espiritual que ha ganado con el desarrollo de la educación, la ciencia y la cultura.

¿A qué le llama usted Gloria? Señor, el pueblo cubano lleva 57 años viviendo un sueño muy diferente al de usted. El pueblo nunca ha conocido la gloria que usted ha vivido con sus hijos, con su familia, con sus tantas amantes y eso que usted ha disfrutado lo ha hecho con el dinero que el pueblo no tiene.

Advierto además que somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo. No necesitamos que el imperio nos regale nada. Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta.
 Fidel Castro Ruz
 Marzo 27 de 2016
  10 y 25 p.m.


Ojalá y algún día, la historia lo pueda absolver. Creo que los cubano no podrán hacerlo.