jueves, 18 de octubre de 2018

De las Tonterias y Mentiras de Fidel Castro.



No sé cuándo la gente se va quitar esa venda de los ojos para reconocer de una vez que FC fue un monstruo y ni tan siquiera tan inteligente como se dice.
Fíjense, una a una, cuánta mierda hizo en nuestro país, y si tú no lo recuerdas, te refresco la mente, ¿por dónde quieren que empiece?
FC afirmó públicamente que, al cruzar el ganado Cebú con el Holstein, Cuba produciría más leche que Francia y más queso que Holanda. ¿Y qué pasó? ¡Ni hubo queso ni hubo leche! Vivimos en un país donde solo toman leche los niños de cero a 7 años y los ancianos mayores de 65 años (si van a buscar la leche acompañados de sus padres), porque ni produjimos más leche que Francia, ni más queso que Holanda y de carne, mejor ni hablemos. Después, FC nacionalizó fincas agrícolas productivas y permitió que se convirtieran en «marabuzales» improductivos, quitándoles a los campesinos el derecho de decidir qué querían cultivar en sus tierras. Pero lo peor es que su gobierno no ha sido capaz de producir los alimentos necesarios para que el pueblo no pase hambre. FC ideó el Plan de Banao para sembrar frutas exóticas. ¿Y qué pasó? ¿Díganme por favor dónde coño están las fresas, las uvas, las peras, manzanas y melocotones que prometió al pueblo? Solo en su mente, o para los extranjeros que van de turistas a quitarle al pueblo lo poco que tienen, mientras los cubanos se chupan el forro de los testículos. FC, pese a las advertencias de los expertos, se empeñó en hacer una zafra de diez millones de toneladas de azúcar. ¿Y qué pasó? ¡Nananina! Terminó arruinando al país más de lo que estaba en los años 70, y amigos, me voy más atrás, desde el 59 FC estuvo al frente de un gobierno que lo único que logró fue convertir en un desastre las producciones ganaderas, de café, de cacao, y desapareció de la mesa de los cubanos la carne de res, el pescado, la langosta y los camarones y hasta vegetales que se podían sembrar en cualquier lugar y en cualquier época del año. FC nos impuso un sistema económico que, según él mismo declaró a un periodista norteamericano, jamás ha funcionado. ¿Creen que esto sea justo para un pueblo?
Y sigo, Amigos, ahora voy a lo político. Cuba, desde que llegó FC al poder, se volvió una desdicha. Solo hay que remontarse a la historia que, aunque no fue la que nos contaron en la escuela, yo he tenido la suerte, como alguno de ustedes, de leer lo que nos estuvo prohibido leer. Y sí, FC, una vez en el poder, se negó a cumplir el programa democrático acordado entre el Movimiento 26 de Julio y el Directorio Estudiantil. Se negó a restablecer la Constitución de 1940 y a celebrar elecciones generales como había prometido. Fusiló a muchos y envió a prisión con largas condenas o lanzó al exilio a los cubanos que le reclamaron pacífica o violentamente que cumpliera los ideales por los que murieron jóvenes valiosos en la lucha en la Sierra Maestra. Fue el mismo FC quien mandó a detener y luego condenó a más de 20 años de cárcel al comandante Huber Matos, solo porque él pidió la renuncia al advertir que la revolución iba camino al socialismo, cosa con lo que él no compartía ni era por lo que había luchado. Fue Fidel quien fomentó el terrorismo revolucionario en países de América y otras partes del mundo. ¿O no se acuerdan de Angola, Etiopía, Mozambique? Por citarles unos cuantos ejemplos…
Bajo la dictadura de FC y su pandilla, Cuba se convirtió en el país de la magia. Tuvimos un presidente que fue mejor mago que David Copperfield. El mago de Cuba cambiaba hasta el clima cuando se lo proponía y así hizo cambios en toda la isla a su antojo. Sobre todo, construyó un país que no se entiende en sí mismo. Un país donde se hace más con menos, donde los reveses no se convierten en victoria, donde los profesionales ganan menos que los que no trabajan, donde las mujeres menstrúan cada 28 días sin tener toallas sanitarias, donde el dinero foráneo vale más que el nacional y donde una persona extranjera vale más que un nacional. Donde no hay prostíbulos, pero cada día hay más prostitutas en busca de que llegue su mesías prometido y la saque definitivamente de esta pocilga. Amigos de la Ciber-Cuartería, lo que te diga podrá ser poco creíble para los extranjeros que no lo vivieron, pero les juro que es la verdad. Cuba, es el único lugar del planeta donde se come picadillo sin carne. Es de los pocos países del mundo donde se exporta todo en busca de divisas y donde no hay nada para los cubanos. En fin, díganme amigos, ¿no es acaso, Cuba, un país mágico que está gobernado por un equipo de hechiceros?
Hagamos una breve reseña de lo que fue la revolución cubana, sus principales figuras y sus más significativos triunfos y sus cotidianos fracasos.
Las primeras medidas económicas y sociales que adoptó FC desde el primer día de su gobierno, excepto la Primera Ley de Reforma Agraria, mostraron un efecto distributivo de alto beneficio popular, y, de alguna manera, no alteraban, en lo esencial, ni las relaciones de propiedad, ni siquiera las de distribución de la riqueza. Sin embargo, y por obvias razones, ni al gobierno de los Estados Unidos ni a los empresarios, tanto cubanos como extranjeros que radicaban en la isla, les hizo mucha gracia. Por un lado, no se sentían dueños de la situación porque FC iba cerrando más el círculo para controlarlo todo y, por otro lado, empezaron a sospechar que algo muy diferente a lo que decía en sus discursos se estaba tramando desde la cúpula más cercana al gran jefe.
Su primera jugada fue la creación de un sector estatal de la economía, que se dedicó a «recuperar» los bienes malversados por los funcionarios del gobierno militar de Fulgencio Batista. Claro, lo que parecía bueno tenía su truco. Algunos ministros reformistas eran partidarios de transferir dichos bienes mediante subasta pública al capital nacional y no al estado. Y fue evidente que la idea de una estatización de la propiedad fue lo que les infundió el terror, pues, para ellos, era una especie de comunismo enmascarado.
Todo lo que hizo el gobierno en ese tiempo iba enmascarado de un «populismo barato», con la fachada de que todas las medidas revolucionarias iban solo dirigidas a lograr una mejor distribución de la riqueza a favor de las clases que no tenían nada. Según FC, estas medidas no eran de carácter socialista, ni siquiera antiimperialista, en el sentido estricto de la palabra. Amigos, hay que tener cara dura, porque lo que vino después fue todo lo contrario y demostraron, sin remedio, que todo era una trampa disfrazada de un populismo demagógico para captar el respaldo del pueblo y definir el comienzo de lo que ese señor llamó «UNA REVOLUCIÓN VERDADERA». Es horrible, porque ahí empezó nuestro calvario. El 3 de marzo de 1959, Fidel empezó nacionalizando la Compañía Cubana de Teléfonos. Después, el día 6 del propio mes, aparecía otra ley, mediante la cual se rebajaban en un 50 % los alquileres, lo que encontró un gran respaldo de ese pueblo «tan necesitado». El 21 de abril se declaraba el uso público de las playas. ¡Imaginen cuánto ganó! Ya todos los cubanos, negros, blancos, ricos y pobres podían hacer uso masivo de esas playas. Más tarde, el 20 de agosto se rebajaban las tarifas eléctricas, sin dudas, una medida de alto impacto popular. Pero Amigos, la medida más radical de esa etapa fue la Primera Ley de Reforma Agraria, dictada el 17 de mayo de 1959. A diferencia de las anteriores reformas a la tierra, esta ley sí alteraba la estructura de la propiedad y de las clases existentes en el país. En pocas palabras y para que lo entiendan bien, empezaron a quitarle a la gente lo que era de su propiedad. FC, empezaba a disponer de todo lo que no era suyo. Y en vez de que esta ley se limitara a un simple reparto de tierras ociosas en estado de precariedad o pertenecientes al estado, fue un poco más allá. FC dijo que se requería una transformación de la agricultura cubana que eliminara el latifundio y otorgara «EN PROPIEDAD» la tierra a quien la trabajase. Con eso no había dudas que ascendería al salón de la fama. Se metió con los GRINGOS porque no era posible realizar en Cuba una reforma agraria verdadera sin afectar los intereses de las compañías americanas y, por supuesto, a la propiedad privada. Ni era tampoco posible llevar a fondo el combate contra el dominio norteamericano en Cuba sin afectar las enormes extensiones de tierra incluidas en dichos latifundios. Por eso, en la primera fase del plan macabro de FC, el contenido agrario y el contenido antiimperialista venían indisolublemente agarraditos de la mano. Hasta románticos se veían.
Estos cambios sociales solo tenían un nombre: SOCIALISMO. De esta manera, era evidente que Cuba estaba bajo las sombras del comunismo ruso. Y el régimen empezó a mover sus fichas para eliminar cualquier amenaza y emprende una especie de purga, similar a la que hizo Stalin durante su gobierno. Todo lo que oliera a contrarrevolución tenía que ser extirpado de raíz. Los viejos ministros con ideas reformistas fueron reemplazados por figuras revolucionarias. No importaba si eran idóneos o no para ocupar el cargo. Lo importante es que fueran revolucionarios y que jugaran del mismo bando que FC. Y para demostrarlo, el 16 de julio, FC anunció a viva voz su renuncia al cargo de primer ministro, porque existían muchas discrepancias con el entonces presidente Manuel Urrutia. Discrepancias que, según él, estaban motivadas por las conductas contrarrevolucionarias asumidas por Urrutia. Y haciendo uso de su capacidad histriónica hizo una actuación merecedora de un premio de la academia del cine. Al día siguiente, FC comparece ante la televisión para explicarle al pueblo, en detalles, cuál era la causa de su renuncia y ahí, de manera eficaz, enardece al pueblo y este se lanza a las calles pidiendo, por un lado, la remoción de Urrutia y, por otro, su retorno a las funciones de gobierno. Y la jugada funcionó a la perfección, porque el día 18 de ese mismo mes Urrutia renuncia y en su lugar designa al doctor Osvaldo Dorticós Torrado, hasta ese momento ministro de Leyes Revolucionarias, pero que después se convirtió en un títere de Castro. Sin lugar a dudas, la renuncia de Urrutia asestaba un rudo golpe a los planes norteamericanos y a los de la oposición interna, los cuales veían frustradas sus esperanzas de ponerle un alto al proceso revolucionario.
Pero eso no fue todo, Amigos. En octubre de 1959 viene la renuncia del comandante Huber Matos al cargo de jefe militar de la provincia de Camagüey, uno de sus principales hombres de confianza en la Sierra Maestra, pero con un profundo pensamiento anticomunista y vinculado a importantes sectores de la vieja guardia que querían cambios en Cuba, pero muy distantes a la implantación de un sistema socialista. En esencia, había que derrocar a Batista, pero ninguno de ellos quería quitar una dictadura para poner otra. En su carta de renuncia a Fidel, Huber lo emplazaba a definirse ideológicamente a favor o en contra del comunismo. Algo que Fidel no estaba dispuesto a confesar en aquel momento y ya podrán imaginarse la historia (la real que nunca nos contaron). Huber es encarcelado y condenado por traición a la revolución y Camilo Cienfuegos, otro de sus hombres de confianza, desapareció después del arresto de Huber en Camagüey, tras sugerirle a Huber que huyera de Cuba… Historia que no voy a seguir contándote porque se nos acaba el tiempo y no quiero que se aburran. Todo esto que te he contado nos llevó irremediablemente a la mierda en la que se vive hoy en nuestra Cuba… Y si quieren seguir leyendo les recomiendo comprar Epitafio para un Sueño, novela en la que de una manera muy amena cuento éstas y muchas verdades más...

5 comentarios:

  1. Haces un recorrido exhaustivo por la dictadura de Fidel para el pueblo cubano. De ese personaje histórico me llamó la atención, como de nuestro Franco, que murieran de viejos y en la cama. Cuba tiene riquezas naturales incuestionables u un apoblación culta, así que seguro que saldrá adelante. Pronto, seguro volverá de democracia, entretanto mi ánimo.

    Un abrazo

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  2. Dicen que Fidel Castro y Franco se admiraban, al menos Georgie Anne Geyer así lo afirma en "El patriarca de las guerrillas", incluso afirma que Castro tenía mucho de Primo de Rivera, quizás también algo de Hitler, Mussolini u otros fascistas o falangistas, parece ser que no creo nada nuevo y que por el contrario mamó de las ideas d mucho, tal vez su talento consistió en una gran retórica, un excelente manejo del caos y un ferreo control de masas, a las que engatusó, cautivó, amenazó o reprimió según fue necesitando, para ello desarrolló un solapado pero robusto culto a la personalidad que se mantiene y se engrandece hoy con el culto imperecedero a sus cenizas, "yo soy Fidel", gritan hoy los jóvenes cubanos, reivindicando la idea de que su espíritu los posee a todos y que su falo enhiesto y duro sigue desgarrando las entrañas.

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  3. Gracias por enriquecernos con la triste historia por la que están pasando los cubanos, por los que siempre se ha sentido debilidad en España. Muy largo se está haciendo el camino hacia la democracia —todavía más que el nuestro— pero terminará llegando. Escritos como este son luces para llegar a ella.
    Un abrazo, Carlos.

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  4. No hay dictadura buena
    Fidel Castro sólo pudo engañar a los que no tienen pensamiento propio ni espíritu crítico. No son pocos, ¿eh?

    Saludos

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  5. Visité Cuba bajo la presidencia de Castro y aquello no pude dejar de asociarlo con la España de Franco

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