lunes, 4 de febrero de 2013

¿Sería el efecto Mariposa?


La verdad que los temas complicados me apasionan en extremo y hoy navegando por los mares del Bloger-Mundo leí un excelente relato de un gran escritor y amigo al cual admiro mucho. En ese escrito hacía mención del efecto mariposa y créanme que su aleteo desde Buenos Aires, necesariamente ha provocado en mi mente un verdadero Caos.
Así que para no hacerles el cuento muy largo, llegó un matrimonio a la oficina y les regalé una agradable sonrisa – creo que motivado por lo que acababa de leer- y después de intercambiar algunas ideas de lo que realmente querían, me subí con ellos a su coche. Una vez en marcha hablamos de lo crítico que se ha puesto el mercado inmobiliario, de los hijos, de las comodidades que andaban ellos buscando y ya saben, hicimos esa química genial entre cliente y vendedor, que por un momento me hizo en extremo feliz – más de lo que ya estaba con haber recordado mi época de estudiante cuando me leí el escrito de Humberto y su efecto mariposa. – Bueno, pues les mostré cuatro opciones que tenía de casas que coincidían con sus necesidades y entre casa y casa pues seguíamos con una plática muy amena. Y poco a poco, casi sin querer, nos vamos introduciendo en una de esas pláticas que motivan, que alimentan, hasta el punto de variar nuestro estado de ánimo. Imaginen que al terminar el recorrido, el matrimonio me invita a comer – cosa rara en muchos clientes – pero creo que entre atenciones y fruto de la toda la conversación que tuvimos, les caí muy bien y más que esa fría relación de cliente-vendedores, parecíamos amigos de muchos años.
Ya de camino a mi casa, me paro en una tiendita que queda como a unos cincuenta metros antes de llegar, para comprarme unos cigarros, y algo de tomar para mientras viera con mi esposa la serie colombiana de “Pablo Escobar, El patrón del mal” y me pasa algo realmente sorprendente. El encargado de la tienda es un chavo al cual irónicamente lo apodan “El Sonris”, digo irónicamente, pues ese cuate es de los tipos que jamás se ríen, jamás saluda, nunca tiene una palabra de atención con sus clientes y hasta me atrevería a decir, que hasta se molesta cuando entras a comprar a algo, y lo sacas de lo que estaba haciendo.
Creo que también el debe haberse sorprendido que yo entrara a su tienda con una sonrisa de oreja a oreja, y que le regalara un “Buenas Tardes” de esos que se escuchan llenos de alegría; y hasta pensé que el guey debe haber dicho para sí: A este pendejo que bicho le habrá picado.
Pues, “El Sonris”, sin querer o queriendo, se contagia de mis buenas vibraciones y le da por acordarse del partido de ayer del súper tazón y hasta me empieza a comentar de los errores que cometieron los 49 de San Francisco, que él quería que ganaran, pero que a pesar de la derrota de su equipo él se había divertido de lo lindo. Y lo que más me sorprendió fue que hasta me aconsejó de los daños que hacía el cigarro y el refresco de cola. Sin dudas mi sonrisa a la entrada había transformado aquel energúmeno personaje.
Salí de la tienda, me subí al coche y me puse a pensar en el poder que esconde el efecto mariposa. Cualquier gesto de alguien y sin que uno lo sepa puede variar para siempre el curso de otras vidas, y éstas el de otras y así sucesivamente en un orden exponencial de dimensiones cósmicas. Lo que quiero decir es que a veces uno no se da cuenta de lo esencial que es en esta vida.
Y que aunque no lo sepamos, formamos parte de un engranaje perfecto. Así que ánimo. Si yo pude hacer reír a “EL Sonris” simplemente por lo que me contagiaron, primero la lectura, después los clientes acababa de atender, qué cosas no podrás hacer tú en la vida para cambiar la vida de otros. 

12 comentarios:

  1. genial experiencia!!! y has comprobado que todo tiene sus consecuencias... positivas o negativas!!!
    un beso de mariposa!!!

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    1. Gracias Quiltra. En efecto todo acción lleva una consecuencia positiva o negativa.
      saludos
      Carlos

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  2. Creo que es un anónimo el que lo dijo jeje, no se si proverbio o no...tengo muy poca información como veras...dijo: Sonríele a la vida, la vida te sonreirá.
    O el efecto mariposa que quieras.
    Todo cambia cuando uno cambia.
    Saludos!

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  3. Sea una experiencia real o de ficción (cómo saberlo entre escritores), me alegra de que hayas hecho reír al Sonris, es allí, en esas pequeñas grandes cosas donde se detecta la mejor parte del efecto mariposa. A mí no me sirve pensar que una partícula subatómica pueda estar en dos lados al mismo tiempo, pero sí me sirve como factor de impulso y de alegría, que un texto lleve a otro texto y que... este otro texto, me haya hecho pensar en uno nuevo que en pocos días leerás en mi blog, si es que tienes ganas de venir. La retroalimentación en arte es magnífica y cuando va acompañada de afecto, más aún.
    Un fuerte abrazo desde la cálida Buenos Aires.
    HD

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  4. Gran amigo, tú no me pidas que diga la verdad, sino que diga algo hermoso... y gracias por este comentario. Con gusto pasaré (como siempre hago) por tu próximo post.
    Un gran abrazo y sin dudas con mucho afecto.
    Carlos

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  5. Carlos, no sé porqué motivo se me escapó la lectura de este texto.
    Como dice Humberto, sea un relato real o una ficción, me pareció encantador. Super entrañable, espontáneo y positivo.
    Lo que se puede lograr cuando vamos por la vida desparramando buena onda, y dejamos el ego a un lado.

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    Respuestas
    1. Así es Mirella, dejar huellas sin que intervengan los egos, es una cosa maravillosa, que corrobora el efecto mariposa.
      Gracias por pasar y comentar.
      Carlos

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  6. Carlos:
    Había una propaganda en la cual se contagiaba una sonrisa, desde el primero de una serie de personajes, hasta el último (en otra, creo que se trataba -en cambio- de un estornudo).
    Todo esto refuerza tu argumento, que has sabido llevar muy bien a feliz término.
    El que lo menciones a Humberto en tu texto, muestra tu dignidad, al reconocerle el ser la fuente de tu inspiración. Quizá sea lo más notable del cuento, pues habla de ti.
    Un gran abrazo.

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  7. Así es Arturo... es increíble los alcance del efecto mariposa.
    Humberto es un maestro y creo que leyendolo en cada entrega uno siempre aprende algo o se inspira para un siguiente relato.
    Gracias una vez más por tu gentileza.
    Un abrazo.
    Carlos

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  8. Sería bueno que HD cobre de muso, hay que sugerírselo. Encantada de conocerte! Aquí ando leyéndote.
    Abrazo fuerte, paisa.

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    1. Sería muy caro. Mejor que HD no cobre jajajaja
      saludos y gracias
      Carlos

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